
Empieza septiembre y con él las rutinas y los buenos hábitos alimenticios. Dentro de esta nueva etapa escolar que van a comenzar nuestros hijos, empieza también nuestra “guerra” por conseguir que se alimenten de una forma sana y saludable, sobre todo en los desayunos, los almuerzos y las meriendas, que es cuándo más les apetece tomar alimentos con altos valores calóricos y poco nutritivos.
Son muchos padres y madres, entre los que nos incluimos el equipo de La Colegiala, que el tema de la “alimentación saludable” nos genera muchas dudas y más cuando tenemos que convencer a nuestros hijos que son grandes compradores de la publicidad que ofrecen las grandes marcas de alimentación sobre productos industrializados.
Esta pelea la tenemos que lidiar ofreciéndoles ideas ricas y nutritivas para comer en esos momentos del día tan importantes en la edad infantil como son el desayuno, el almuerzo y la merienda.
¿Qué debe tener un desayuno, almuerzo y merienda sanos para niños?
Los niños suelen dormir entre 8 y 10 horas al día. Después de esas horas de ayuno nocturno se recomienda que la primera comida del día sea lo más equilibrada y completa posible. Concretamente el desayuno debería de aportar un 25% de la energía del día que suele ser entre 300 y 400 kcal.
Para proporcionar esta energía de forma sana y equilibrada, el desayuno debe incluir productos lácteos, cereales y frutas. Es una forma de cumplir con ese porcentaje de energía que se necesita para rendir en el colegio y en el resto de actividades que realizan nuestros hijos.
Por otro lado, en la merienda se recomienda tomar entre 250 a 300 kcal los niños entre 4 y 9 años, y de 300 a 350 kcal los que tienen entre 10 y 12 años. No realizar esta comida a media tarde puede llevar a que en la cena se coma más de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Ideas para desayunos y almuerzos sanos y ricos para niños
Para hacer un “desayuno 10” lo ideal es empezar con una fruta siempre fresca y de temporada alternando con algún zumo hecho en casa sin azúcar añadido. Seguimos con algo de lácteos que bien puede ir en forma del clásico vaso de leche aunque yogur, quesos u otras leches fermentadas pueden aportar las mismas vitaminas. Ahora viene lo mejor una ración de cereales ¿En qué formato dar esos cereales? Una rebanada de pan integral, pan de centeno y para los más atrevidos un chusco de zanahoria acompañado de una loncha de pavo o queso fresco con aceite de oliva hará ya saltar por los aires a los pequeños de la casa. También se puede combinar algunos días con 25 gr de frutos secos, que viene a ser unas 6 almendras o nueces. El fin de semana podemos introducir alguna pieza de bollería casera preparada de forma artesanal como un croissant o unas magdalenas caseras.