
Esta Semana Santa volverá a ser diferente. Dos años atrás nos dejamos las preciosas imágenes recorriendo las calles de toda España al compás de los tambores y las cornetas que nos recuerdan una tradición que lleva celebrándose desde el siglo II: La Semana Santa.
En 2020 la pandemia nos dio un duro golpe, porque tradiciones tan arraigadas y tan nuestras como la Semana Santa quedaron canceladas. Fue un año de incertidumbre, pesadez y también un año cargado de melancolía y tristeza, por no poder celebrar estas fechas como realmente se merecen, en familia.
Son unos días de desconexión que además de tener unas connotaciones religiosas, muchas personas lo dedicaban a realizar una escapadita a la montaña o la playa y también a visitar a sus familiares para compartir los deliciosos dulces que nos traen estas fechas como son la Mona de Pascua, los Huevos de Pascua o las Figuras de Chocolate.
Este año nos hemos hecho fuertes, la vacuna nos está dando un hilo de esperanza y sobre todo hemos aprendido que lo verdaderamente valioso en nuestra vida son las personas que tenemos alrededor: familiares y amigos. También nos hemos enseñado a valorar lo verdaderamente delicioso, la comida casera, las cenas sin prisas y los dulces hechos de forma artesanal.

Mona de pascua para niños y adultos
La tradición de tomar la Mona de Pascua en Semana Santa, es sin duda una de las tradiciones que más recordamos de nuestra niñez. Seguro que todos tenemos en mente aquel día en el campo con tus primos, cuando subir a un árbol era todo un reto o cuando hacer una excursión era un viaje astral. Cosas tan sencillas y a la vez tan nuestras, como el sabor de ese bollo hecho con harina, huevo, azúcar y sal nos que nos recuerda esa niñez donde pequeñas cosas eran capaces de crear grandes sueños. Ahora no siendo tan niños, todavía tenemos en mente esos 400 gr de cariño que tenían aquellos días en familia y por esto con el paso de los años, seguimos buscando ese sabor delicioso. Este es el motivo por el que nuestro obrador sigue produciendo las monas como lo hacían nuestros antepasados. Dejando el tiempo necesario para su cocción y utilizando ingredientes de primera calidad, conseguimos que los sabores te trasladen a aquel momento y te hagan revivir esta bonita tradición.